DECO Assistant! Sobre papeles y demás menesteres…

En esta entrada (y en la saga correspondiente) hablaremos principalmente de papel y pintura… cada vez son más los clientes que nos piden nuestra opinión cuando no quieren decorar su casa “al uso” y optan por elegir colores vivos para determinadas estancias y papel para decorar espacios sin demasiados artificios…


Es por eso que he creído conveniente compartir mi opinión desde la experiencia por si a vosotras os sirve de ayuda… Eso, ¡y que tenía un mono de post DECO que no veas!


Empezaremos con el papel más básico:


1.- PAPEL LISO:


El papel liso tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Es perfecto para tapar pequeñas imperfecciones
de la pared en el caso de que al quitar el gotelé, no lo hayan dejado casi como un espejo… Sin embargo, salvo porque algunos tienen una cierta textura, es una opción casi 3 veces más cara que la pintura lisa de un color similar. Os muestro un ejemplo en la siguiente foto: 



Salvo en la “textura” que os comentaba más arriba… ¿alguien nota alguna diferencia?. Desde luego para quien tenga paredes de pladur o un liso en condiciones, yo descartaría la opción de papel ya que tanto el material, como la mano de obra son bastante más caros y el resultado es demasiado similar.Otros ejemplos:




En la foto de arriba he simulado un papel en color fresa y en la foto de abajo, pintura lisa en el mismo tono. Aprovecho para decir que este color (junto con mi querido rodapié blanco y alto) consiguen decorar por sí solos cualquier espacio. Como se aprecia en la foto, un espejo XL de diseño barroco y una mini consola de madera (que perfectamente puede ser “reciclada” o “heredada”) y tenemos un espacio de revista!



Los motivos de subir esta foto no hace falta que los mencione, ¿verdad? este “toque boleno” para las que aún no se atreven con los fucsias o los fresas más vivos, es un acierto. Y aprovechando que “el Pisuerga pasa por Valladolid”, apoyar los espejos de gran formato directamente en el suelo, no sólo evitan problemas domésticos con el taladro sino que además quedan mucho más elegantes y chic. 


2.- PAPEL DE RAYAS:


Este papel tan mítico, sigue siento “top ventas” entre nuestros clientes, sin embargo, tiene más pegas que ningún otro. Las rayas verticales son el enemigo número uno de los defectos… ¡parece que el ojo se desvía a cada pequeño “bollo” de nuestra pared! Y es que la “verticalidad imperfecta” se aprecia incluso en cuestión de milímetros…


Por otro lado, las juntas entre pliego y pliego son las más difíciles de disimular por muy perfeccionista que sea la persona encargada de colocarlo. Al fin y al cabo, las juntas no dejan de ser “otras rayas” añadidas los acabados de los papeles (sobretodo de los económicos) suelen dejar mucho que desear…


Pero como para todo hay solución en esta vida, si vivís y morís por poner un papel de rayas en vuestra casa, podéis optar por pedir que os “emplastezcan y lijen” de nuevo la pared en concreto. Eso sí, valorad el tema económico, porque a no ser que el papel esté colocado en un sitio muy visible, no suele merecer la pena, tanto el incremento en materiales y mano de obra como en el polvillo que se genera con este método.


No obstante, si aceptáis un consejo, simplemente con que el papel esté compuesto por rayas de diferentes grosores y colores, ya se disimula bastante más el tema de las juntas y del cambio de un pliego a otro. El tema de los defectos físicos es otro cantar… aquí os dejo unos ejemplos en 2 gamas muy distintas:




3.- PAPEL ESTAMPADO:


Si os hablo de papel estampado seguro que el primero que se os viene a la mente es uno similar a éste… El estampado barroco, aunque empieza a ser algo “recurrente”, es difícil que pase de moda y suele ser el predilecto de aquellas personas que se lanzan a poner papel por primera vez, ya que no deja de ser uno de los más elgantes y fáciles de coordinar con el resto del mobiliario de cualquier casa/tienda/espacio…



Sin embargo yo me decanto más por aquellos que juegan con el contraste y no recurren al dibujo típico.Eso sí, el tipo de papel que muestro en la foto es sólo válido para paredes de gran tamaño y no para espacios reducidos, ya que lo bonito es que se vean varios dibujos a la vez y no una flor entera y media de otra.


Las flores son el segundo estampado por excelencia. Existen un millón y medio de posibilidades y al igual que con el estampado barroco, disimular todas las imperfecciones existentes ya que el concepto de “verticalidad” se pierde y las juntas son prácticamente inapreciables. Muy recomendable para paredes con desperfectos varios…


Los únicos puntos que tenemos que tener en cuenta son: el tamaño de la flor y la gama de colores. Como todo en esta vida, aquello que llame demasiado la atención, salvo que raye la perfección, suele acabar cansando. Por eso es mejor no elegir ningún papel de este tipo simplemente por verlo en el rollo o en una mínima muestra de catálogo. Todos los vendedores tienen catálogos online del fabricante donde podréis comprobar si esa flor “tan mona” de apenas centímetros, puede acabar siendo un alien en una peli de terror.


Este mismo estampado cambia una barbaridad si en lugar de elegir colores pastel nos decantamos por un contraste brutal de colores muy vivos… Cuando el papel ya tiene bastante protagonismo por el dibujo, es mejor no saturarlo también con tonos muy llamativos…


Otra buena elección para aquellos que huyen de las rayas, pero tampoco se atreven con las flores, es poner un papel ligero con un estampado que está muy de moda entre los interioristas últimamente. Se trata de un dibujo a base de hojas que queda estupendamente en colores “topos” y “tierras”.



Aunque parezca mentira, este papel es sin duda uno de mis favoritos porque reúne todas las condiciones anteriormente nombradas: disimula, da un toque de color, se basa en tonos neutros, mezcla hojas y flores y estas últimas además son de un tamaño idóneo… No deja de ser un papel clásico pero con un “puntito vintage” que tardará muuuucho mucho tiempo en pasar de moda. Ideal para hogares que tengan bastantes muebles de madera en cualquier todo y versátil para un montón de espacios, ¡me gusta hasta para baños!



Y por último el papel de estampado geométrico… También aquí he de seros sincera. No soy muy fan de los estampados geométricos en general porque suelen parecerme “poco cálidos”. Sin embargo he sido capaz de encontrar uno (el de la foto) que me ha enamorado súbitamente. Supongo que esto se debe a 2 motivos: el estampado no es nada agresivo y por supuesto, ¡este color turquesa es un 10!



Próxima entrega…




¿dormitorios?




¿Qué os ha perecido este post?

¡Es casi un máster en papel pintado! jajajaja

Un Comentario

  1. Cristina

    Me encanta vuestro estilo!! Y perfectamente explicado… A ver si ahorro un poquito y me ayudais a salir de cierto “atasco” decorativo que tengo en casa ;)). Un beso!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: